Plaza Reial | Barcelona Bus Turístic

Con motivo de la celebración del Once de Septiembre, las Rutas Azul y Roja prestarán servicio hasta las 14.00 h y la Ruta Verde hasta las 15.00 h, aproximadamente.

Plaza Reial

Porticada, elegante y bulliciosa

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A uno de los lados de La Rambla se encuentra una de las pocas plazas porticadas de la ciudad, que conserva la elegancia y el bullicio del siglo XIX. Se trata de la plaza Reial, solar que había albergado un gran convento y que se reconvirtió en un espacio abierto, rodeado de edificios porticados y con farolas diseñadas por Antoni Gaudí.

¿Por qué visitar la plaza Reial?

La plaza fue construida a mediados del siglo XIX, en un gran solar que había quedado vacío tras la desamortización de 1835, con la que desapareció el convento capuchino de Santa Madrona. Entre las posibilidades que se consideraron para el solar, tomó fuerza la de construir un teatro, pero con la inauguración del Gran Teatro del Liceo, en 1847, se desestimó esta idea y se encargó al arquitecto y urbanista Francesc Daniel Molina i Casamajó la construcción de una plaza.

Molina i Casamajó concibió una lujosa plaza con el fin de enaltecer a la monarquía y, más concretamente, al rey Fernando VII; de ahí el nombre de este espacio. El rey debía quedar inmortalizado en el centro de la plaza en una estatua ecuestre, pero finalmente el lugar fue ocupado por las Tres Gracias, una fuente de hierro proyectada por Antoni Rovira i Trias, arquitecto de los mercados de Sant Antoni, La Concepció y Hostafrancs, entre otros.

Las farolas de la plaza, con brazos a distintas alturas, como si se tratara de las ramas de un árbol, son obra de un joven Antoni Gaudí y forman parte de un proyecto que le encargó el Ayuntamiento de Barcelona para instalar farolas de luz de gas en toda la ciudad. De este ambicioso encargo solo se ejecutaron las dos farolas de la plaza Reial y las tres del Pla de Palau. Tienen un pie de mármol de color oscuro y la parte central de la columna está coronada por dos serpientes enroscadas en una vara y un casco alado; forman un caduceo, el atributo de Mercurio, divinidad protectora del comercio. Esta era una de las principales actividades de la ciudad. Además, en la columna se puede ver el escudo de Barcelona.

En los alrededores de la plaza se pueden contemplar edificios uniformes, porticados, decorados con motivos de terracota, bustos de navegantes y de exploradores americanos y escudos soportados por niños indios. Entre los años 1982 y 1984, la plaza fue remodelada por los arquitectos Frederic de Correa y Alfons Milà, se suprimió la circulación de vehículos y se plantaron las palmeras que la rodean.

 

¿Cómo llegar a la plaza Reial?

Desde la parada Monument a Colom de la ruta Roja del Barcelona Bus Turístic llegarás fácilmente a la plaza Reial si subes por La Rambla y giras a la derecha por la calle de Colom.

 

Para los más curiosos

  • ¿Sabías que...? Hasta 1991, en la plaza Reial se situaba el Museo Pedagógico de Ciencias Naturales, una tienda de taxidermia fundada en 1909 por el naturalista y taxidermista Lluís Soler i Pujol. Entre sus clientes se encontraba Salvador Dalí, que una vez pidió a Soler que le disecara 100.000 hormigas. El taxidermista, evidentemente, le dijo que no, pero no porque no se pudiera llevar a cabo, ¡sino porque eran demasiados ejemplares!
  • Consejo del barcelonés: En la calle del Vidre, que va desde la plaza Reial a la calle de Ferran, se conserva en la actualidad un establecimiento del siglo XIX, llamado Herboristería del Rey. Se trata del herbolario más antiguo de Cataluña y apareció en la película "El perfume". En el centro de la herboristería se encuentra una fuente que, tiempo atrás, albergaba las sanguijuelas que se utilizaban para practicar sangrías. Además, la columna de mármol del centro del fondo está rematada por un busto de Linneo, médico y botánico sueco del siglo XVIII.
  • Imprescindible para: Experimentar la vida nocturna del centro de Barcelona, ya que la plaza está rodeada de bares, restaurantes y discotecas.