Con motivo de la celebración del Onze de Setembre, la Ruta Azul prestará servicio hasta las 14 h, aproximadamente.

 

La Pedrera

La unión entre la fantasía y la funcionalidad

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La Casa Milà, conocida más popularmente como La Pedrera, por su aspecto exterior similar al de una cantera, fue la última obra civil del arquitecto Antoni Gaudí antes de dedicarse exclusivamente a la Sagrada Familia. Se trata de una visita que no te puedes perder. Construida entre 1906 y 1910, en el año 1994 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

¿Por qué visitar La Pedrera?

En 1906 el empresario Pere Milà i Camps encargó la construcción del edificio al arquitecto Antoni Gaudí, a quien dio plena libertad en cuanto al diseño de la vivienda. Fruto de la imaginación y del pragmatismo del arquitecto surgió una obra estéticamente impresionante y prodigiosa desde el punto de vista arquitectónico. El edificio no solo cuenta con una estructura de columnas y plantas libres de muros de carga, de forma que todas las paredes se pueden derribar sin afectar a su estabilidad, sino que su fachada —totalmente de piedra— es autoportante y tampoco debe soportar las cargas de las plantas. Además, Gaudí construyó un garaje subterráneo, un elemento muy innovador en su época.

Lo que más llama la atención del visitante es, sin duda, la fachada de La Pedrera, que simula el mar en movimiento, donde las olas juegan con las algas de hierro forjado que son, en realidad, los balcones. Estos fueron diseñados en gran parte por Josep Maria Jujol. Las osadas formas ondulantes de la fachada no respetaban ninguna norma de estilo convencional, por lo que la Casa Milà recibió muchas críticas y fue bautizada despectivamente como La Pedrera, nombre popular por el que es conocida hasta la fecha.

Si se visita el interior de La Pedrera, en primer lugar se accede a la planta principal, donde residía la familia Milà. Actualmente acoge un gran espacio de exposiciones. A continuación se puede visitar un piso en el que se recrea una vivienda de principios del siglo XX. Esta recreación permite acercarse al estilo de vida de una familia burguesa a través del mobiliario, los equipamientos domésticos de la época y los elementos ornamentales diseñados por Gaudí.

No te puedes perder el desván, de 800 m², que Gaudí concibió independientemente del resto del edificio. Antiguamente este lugar, donde se encontraban los lavaderos, actuaba como regulador térmico y aislaba el edificio de temperaturas extremas. Se trata de una estancia diáfana formada por 270 arcos catenarios de varias alturas, que sostienen la azotea. Esta técnica de construcción, denominada «bóveda catalana», fue muy utilizada en la época, e incluso fue exportada a los Estados Unidos por el arquitecto valenciano Rafael Guastavino, quien la aplicó en varias obras como la Estación Central de Nueva York.

En el año 1953 esta última planta de La Pedrera fue remodelada por el arquitecto Francisco Barba Corsini, quien proyectó trece apartamentos de alquiler, de estética moderna y alejados del proyecto gaudiniano. Cuando en 1996 Caixa Catalunya adquirió el edificio, se recuperó su aspecto original. Actualmente en el antiguo desván se encuentra el Espai Gaudí, que acoge una exposición sobre la vida y la obra del arquitecto.

La azotea, uno de los elementos más espectaculares del edificio, también se puede visitar. Se trata de una cubierta insólita, cargada de fuerza artística, que nada tiene que ver con la arquitectura de la época de Gaudí. De perfil sinuoso, siguiendo la forma y el ritmo de la fachada principal, se sitúan en ella sus distintos elementos: claraboyas o cajas de escalera, torres de ventilación y chimeneas. De formas dinámicas y simbólicas de libre interpretación, se corresponden con una función utilitaria preconcebida. Estos elementos están recubiertos con mosaico de cerámica, piedra, mármol y vidrio.

 

¿Cómo llegar a La Pedrera?

 La Pedrera se encuentra en la esquina del paseo de Gràcia con la calle de Provença. La parada Passeig de Gràcia – La Pedrera de las Rutas Roja y Azul del Barcelona Bus Turístic te dejará frente al edificio.

 

Para los más curiosos

  • ¿Sabías que...? En realidad no se trata de un edificio, sino de dos bloques independientes de seis plantas de altura, unidos solo por su parte inferior y articulados en torno a dos patios interiores, uno circular y otro en forma de óvalo. La fachada, uno de los mayores logros de Gaudí, es la que dota de unidad a ambas construcciones.
  • Consejo del barcelonés: La Pedrera ofrece distintos tipos de visitas: de día, de noche, enfocadas en la obra de Gaudí, etc. Durante las noches de verano se organizan conciertos de jazz y otros géneros en su azotea. Te recomendamos que consultes su programación.
  • Imprescindible para: Comprender el modernismo y la obra de Gaudí, despertar los sentidos y dejar volar la imaginación.